Finanzas explica importancia de mantener vigentes ciertas normativas
- Edgar A. Quiñónez

- 29 jul
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Las suspensiones, cambios y derogaciones de impuestos dificultarán que Guatemala
alcance el grado de inversión.
Las propuestas políticas recientes para reducir o eliminar impuestos en Guatemala se enfocan en la suspensión temporal de gravámenes a los combustibles, la eliminación de tributos patrimoniales y la actualización de regímenes fiscales. Los debates principales incluyen:
Iniciativas para mitigar el alza de los precios internacionales de los combustibles: Propuestas para suspender de forma temporal el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a la Distribución de Derivados del Petróleo (IDP) desfinanciarían los presupuestos actuales destinados a programas de desarrollo urbano, educación, salud, seguridad, defensa e infraestructura.
Derogación, cambios y/o suspensión de impuestos al patrimonio: El Decreto 6-2026 dejó sin efecto la Ley de Impuesto sobre Herencias, Legados y Donaciones; mientras las iniciativas 6586 y 6709, que buscan reformar el Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI), reducen los ingresos de los gobiernos locales, lo que ampliaría la brecha de inversión en desarrollo de los territorios.
Ajustes en el ISR y regímenes: Cambios en la Ley de Actualización Tributaria (Decreto 13-2026) sobre las rentas del trabajo, además de modificaciones en los topes del régimen de Pequeño Contribuyente ligados al salario mínimo (Decreto 31-2024), son modificaciones que producen una disminución del pago efectivo de los impuestos.
Por ello, el Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN) hace un llamado para que las iniciativas que se están discutiendo en el Congreso tengan un análisis técnico cuidadoso de sus implicaciones. Muchas de estas iniciativas aducen buscar una mejora en el bienestar de la población. Sin embargo, una reducción improvisada de estos tributos disminuye de forma temporal o permanente los recursos disponibles para financiar el desarrollo de los guatemaltecos presentes y futuros.
Guatemala tiene una carga tributaria reducida frente a sus necesidades de desarrollo, por lo que contar con una recaudación estable resulta fundamental para atender las prioridades sociales, responder a futuras obligaciones y sostener la inversión pública.
Las mejoras en la recaudación de impuestos, desde el 2024, son resultado de las acciones emprendidas por el gobierno y la SAT para mejorar la productividad de los impuestos vigentes, sin cambiar tasas ni crear nuevos tributos. Sin embargo, como han apuntado las principales agencias calificadoras de riesgo (Fitch Ratings, Moody’s y S&P Global Ratings): la carga tributaria de Guatemala es baja y representa una debilidad estructural clave. Las suspensiones, cambios y derogaciones de impuestos afectan negativamente el financiamiento del desarrollo del país y alejan a Guatemala de alcanzar el grado de inversión.





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